viernes, 5 de marzo de 2010

Toallagate


Anabel Hernández es la periodista que dio a conocer el escándalo de las excentricidades del presidente de la República Vicente Fox y su familia. En la publicación para la que la periodista trabajaba, dos de los tres directivos se negaban a que ella revelara dicha información, sin embargo Federico Arriola le otorgó el permiso para publicarlo.
Fue haciendo una revisión de los gastos del señor presidente como Anabel Hernández encontró un monto de 402 dólares por la adquisición de unas toallas.
Fox argumentó que el asunto no era para tanto, que lo importante era que durante su gobierno se estaba garantizando el acceso a la información y que prueba de ello era la transparencia del gasto presidencial gracias a lo cual se sabía la cifra que se pago para obtener tales toallas.
Declaró además que si el problema era el costo de las toallas, no había problema, las pagaba de su bolsillo y ya, esas palabras sonaron bastante frívolas a los oídos de un país como el nuestro en el que tanta gente vive en pobreza extrema, sin empleo, vivienda, servicio médico, acceso a la educación ni alimento, pero en el que Jefe de Estado se puede dar el lujo de pagar toallas de 402 dólares. Además dijo que para solucionar tal exceso en los gastos tomaría medidas radicales y despediría a los encargados de las compras del hogar presidencial.
Se desató entonces la controversia de si realmente se había gastado tanto dinero en una banalidad como lo son toallas carísimas o si más bien se trataba de utilizar el pretexto de las toallas como parte para financiamiento del gasto presidencial para encubrir el hecho de que, sin razón válida, se estaban “embolsando” dinero. Razón ésta por la que se le llamó al casi toallagate.
Anabel Hernández, quien destapó el asunto y le dio continuidad, fue reconocida por su trabajo e incluso se le aumentó el sueldo y en 2002 recibió el premio al periodismo. Pero el gusto le duró poco.
Esta periodista era titular de la fuente de gobernación pero la publicación que la empleaba, por orden de los pinos, se le relegó de dicha fuente para ocupar la de cultura. Los directivos de la publicación argumentaban que necesitaba un descanso, al ver que lo podían convencer con ese razonamiento le dijeron que ya habían recibido amenazas de muerte para ella pero que no se lo habían hecho saber para no atemorizarla y que debía pensar en su hija.
El caso tallagate fue muy sonado, recibió amplia cobertura, sin embargo vemos cómo se frena el trabajo de los periodistas que buscan ante todo la verdad sin importar que se trate de las “tranzas” de un personaje tan poderoso como, en este caso, el presidente de la república y vemos también como dicho personaje hace uso de tal poder para acallar las voces de quienes denuncian sus arbitrariedades.


Jiménez Herrera

viernes, 26 de febrero de 2010

Rating

En la televisión hoy en día el nivel de audiencia (rating), en todo, tiene ahora más poder y determinación; el común denominador social elige las cosas más sencillas, digeridas, más enfocadas hacia la diversión, de entretenimiento banal, superficial, trivial y de bajos instintos, de imágenes grotescas, sexo, violencia, crudeza y mismos chistes estúpidos de siempre.

En la realidad ocurre tal como a la audiencia audiencia del programa de Network de la película Poder que mata; les importaba más al final el hecho de que una persona estuviese perdiendo el control y la cordura(además del morbo esperando su suicidio) que los mensajes que emitía el conductor, algunos llenos de sentido develando la verdad detrás de la televisión y otros más puras frases sin sentido. A esa audiencia como la de hoy le importaba más el espectáculo, Ventaneando,En exclusiva, La oreja, entre muchos otros que se atreven a llamar a sus intromisiones en la vida de las figuras públicas "trabajos de investigación" (cuando más bien es "basura de la televisión).

Pareciera que las cadenas televisivas están cada vez más preocupadas por el grado de atracción que los programas provocan para poder ofrecer la cantidad de audiencia a los fabricantes de cuantos productos puedan existir, a la infinidad de empresarios y comercializadores que ofrecen bienes y servicios y que comprar los espacios/tiempo aire para su publicidad porque no hay otro medio que venda más que la televisión.

Lo cierto es que la gente que se da tiempo para analizar y cuestionar lo que le ofrece la televisión y está dispuesta a hacer una crítica sincera y sin medias tintas no es el tipo de gente que cumpla los requisitos (por más culto que sea y diestro en el quehacer profesional)como para que las grandes empresas les den programas de TV con la calidad requerida y a su altura, no por que no se pueda sino porque no se quiere ya que no les reportarían las mismas ganancias que la televisión precaria en contenido sostenida y atiborrada de publicidad.

"Rating, rating, rating. El dios del dinero...Las cadenas lo aplaudirán. Las cadenas lo desearán. Ya lo dijo el señor Emilio Azcárraga Milmo palabras más, palabras menos: “hacemos televisión para jodidos… los que quieran leer cosas elevadas que lean el Proceso…”" (anónimo).


Jiménez Herrera

martes, 23 de febrero de 2010

La televisión como formadora, generación tras generación


Navegando por internet encontré un artículo en el que se hablaba de los efectos de la televisión en la conducta de los niños que la ven por largos periodos de tiempo sin supervisión. A continuación cito una parte:
“Cientos de estudios sobre los efectos de la televisión en los niños… han encontrado que el tiempo que se pasa frente al televisor es tiempo que se resta a actividades importantes, tales como la lectura, el trabajo escolar, el juego, la interacción con la familia ye el desarrollo social. Los niños que miran demasiada televisión están en mayor riesgo de sacar malas notas en la escuela y leer menos libros” (www.rincondelvago.com ).
Desde la aparición de la televisión en el mundo, y desde su llegada a México específicamente, las generaciones hemos crecido frente al televisor, hemos sido educados (por así decirlo) por la programación que en la mayoría de las ocasiones no es apta para niños.
En México son pocos lo programas que van dirigidos a la audiencia infantil, solo algunas telenovelas que en realidad exaltan “valores” o modelos de conducta que suelen tener los mayores, esto cuando no son series o dibujos animados extranjeros.
No debería extrañarnos entonces que siendo conductualmente formados, o deformados más bien, por la programación de la televisión mexicana, resulte que como escribe Guillermo Sheridan maestro de literatura que “Ya no es apreciación subjetiva sino hecho científicamente demostrado: al mexicano no le interesan los libros… Las estadísticas avasallan. Demuestran con alevosía y ventaja, sin mostrar forma alguna de clemencia ni resquicio para el anhelado error metodológico, que al mexicano (el 99.99 por ciento) no le gusta leer. Es más, no sólo no le gusta leer, no le gustan los libros ni siquiera en calidad de cosa, ni para no leerlos ni para nada, vamos, ni para prótesis de la cama que se rompió una pata… Estas estadísticas han cubierto al país de vergüenza. Lo bueno es que como el país no lee, no se ha enterado de que está cubierto de vergüenza” ( www.letraslibres.com ) y que evidentemente seamos un país inculto, con ciudadanos de bajo perfil intelectual no por falta de capacidad sino por el aletargamiento de la misma gracias al consumo mediático.
En fin, así crecieron los niños frente al televisor, así crecimos y así seguirán creciendo, y probablemente lo mismo seguiremos siendo un pueblo de “agachones” como vulgarmente se dice, lo que significa personas (ciudadanos) que se dejan aprovechar por los demás (empresas mediáticas, partidos políticos, gobierno, instituciones públicas, y un interminable etc.) sin oponer resistencia.


Jiménez Herrera

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Psicosis o realidad?


La noche de ayer, 16 de febrero, se esperaba fuera el gran cierre del carnaval 2010 del puerto, con un supuesto saldo blanco, y supuesto digo porque los rumores han sido muchos, días previos al carnaval se desató la noticia que iba de boca en boca de que se habían encontrado armas escondidas entre la arena y las piedras a la altura de Olas Altas, pero nada de ello apareció en las noticias de la televisión local ni en los periódicos, si acaso una escueta nota en El debate sin más detalles y no se volvió a tocar el tema.
Así también se rumoró que había amenazas de interrumpir el carnaval, posibles atentados contra la reina y contra el rey de la alegría, narco-mantas y más narco-mantas, todo ello sembró el miedo entre los mazaltecos y la concurrencia a la fiesta carnestolenda no fue la esperada, hasta el día de ayer en que todos aquellos que por temor se habían privado de asistir decidieron ir al desfile al ver que los días anteriores no había ocurrido nada grave, pero está vez sí hubo descontrol.
La versión oficial señala que se trató de un pleito entre dos personas lo que desató la psicosis de los asistentes que corrieron en estampida. Sin embargo las versiones no oficiales dicen que sí hubo armas, que sí hubo balazos, que sí hay testigos presenciales que coinciden en sus testimonios. La pregunta es ¿psicosis o realidad?, si fue psicosis ¿hasta que grado tuvieron los medios responsabilidad de este caos que se presentó?, y si fue realidad ¿por qué no se da a conocer en los medios lo acontecido?.
En este hecho hay mucha tela de dónde cortar, esperemos que los próximos días encontremos información satisfactoria en las páginas de los diarios o en los noticieros locales, de aquí podría desprenderse un buen reportaje de investigación periodística, es la oportunidad de que los medios de comunicación locales den prueba de su profesionalismos, veracidad e imparcialidad, si es que lo hay...


Jiménez Herrera

viernes, 5 de febrero de 2010

Sólo para comentar.

¿En qué radica la decadencia de los medios masivos de comunicación actuales de México?...buena pregunta para la que quizá hay multiples respuestas. Se debe atender a la histioria de la aparición y es desarrollo de los massmedia nacionales, al contexto actual, al público al que va diriguido ahora, etc.
Tal vez se debe a la censura maquillada por leyes y sobornos, corrupción y tráfico de influencias, que no permite la libre expresión en este país; puede ser el carácter mercantir que se le ha venido dando a los medios hoy más que nunca; y ¿por qué no?, a la falta de profesionalismo de quienes aparecen al frente y de quienes están detras de los medios de comunicación.
Partiendo de esto último cabe mencionar que es necesaria una mejor educación dentro de las escuelas que imparten conocimientos sobre medios y procesos de comunicación, resulta desepcionante en muchas ocaciones darse cuenta que la formación en aula es en muchas ocaciones es mediocre, y mediocre es el producto y los resultados (los egresados; hablando en cuanto a conocimiento y capacidad, no haciendo referencia a la calidad de persona, cabe aclarar.
Es ilógico esperar una mejora en los medios de comunicación nacionales que de alguuna manera guían los pasos de la sociedad moderna, si como estudiantes de ciencias de la comunicación que esperamos colocarnos en alguna de las ramas de amplio campo de trabajo (que está saturado por cierto)no buscamos mejorar nuestra capacidad e iniciativa, si no tratamos de aumentar nuestro conocimiento y aplicarlo, si no reflexionamos en los sucesos, en las imágenes, en lo que se dice y lo que se escribe en las "vítacoras nacionales" que hacen los medios de comunicación, si no identificamos las falsas radiografías que nos ofrecen de la nación.
Como estudiantes, es necesario comprometernos con lo que creemos y sabemos, sin perder el sentido de lo que significa estar dentro del torbellino de los medios de comunicación o fuera de él, donde las ráfagas de viento golpean fuerte cuando encontramos tantos apectos criticables, reprobables y reprochables de los medios de comunicación.


Jiménez Herrera

miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Dónde está el análisis?


Los asesinatos de los ultimos dias en el estado de Sinaloa han dado muestra de la ola de violencia que se vive cotidianamente en la región. La realidad es que la gente está aprediendo a vivir sabiendo que cada día habrá más de un asecinado, buscan el periódico para ver las imágenes del cuerpo acribillado, mutilado, torturado, decapitado...el morbo, la falta de sencibilidad y la pérdida de la capacidad de asombro en la sociedad es lo que ha venido provocando el amarillismo en los medios de comuinicación.
¿En qué momento se crusa la línea que divide los hechos reales, la información completa, veraz y oportuna de el emarillosmo?...Sin embargo el amarillismo no es el culpable de las masácres sinaloenses.
Ahora ni siquiera se lleban a cabo los asesinatos en la madrugada, no, ahora son a plena luz del día para que todo mundo se de cuenta, y no es a narcotraficantes a quienes matan, no, es a gente común y corriente, al mecánico, al empleado de un super,mañana van a ser nuestros vecinos y cualquiera que se cruce por su camino.
Pero basta una pizca de sentido común para unir las piezas de la manera más logica.
Vemos las calles transitadas y re-tránsitadas por militares, por patrullas de la policía municipal, estatal y federal, y ¿de qué sirve?...quizás, y aunque parezca una historia sacada de alguna pelícual, el gobierno tiene mucho que ver en ello.
Se asecina gente a diestra y siniestra, quién sea no importa, terror es lo que se busca. Se repletan las calles de militares, patrullas, día y noche, que luzcan sus armas, que parezca que están trabajando porque se necesita, porque la violencia no para, terror es lo que se pretende. Recordemos que el mandato de Felipe Calderón se ha visto enmarcado siempre por el despliegue militar a la menor provocación, para darse importancia, imponencia, derroche de poder cohercitovo/simbólico, lo que no puede lograr con su sola presencia ni con su discurso.
Y, casualmente, los lugares más violentos del país en estos días, los más inseguros, donde protección civil no hace bien su trabajo y se generan desgracias (como ocurrió en Hermosillo Sonora el 8 de Junio de 2009,cuando se incendió la guardería ABC y que tuvo como resultado el fallecimiento de 43 infantes)repito, casualmente, son en los que el gobierno es priista, como en Sinaloa. Es el PRI el principal contendiente para el PAN en las próximas eleciones precidenciales, hay que demostrar su ineficacia,su insuficiencia,su mal gobierno.
¿Por qué los medios de communicación en México no se encargan de hacer un análisis conciensudo de la situación (como se supone deberían hacer)en lugar de sólo lanzar la noticia?


Jiménez Herrera

viernes, 29 de enero de 2010

"Solidaridad"

El terremoto ocurrido en Haití recientemente, el pasado 12 de enero, sin duda ha sido un suceso trágico y por esta misma razón se ha convertido en una noticia destacable y que requiere seguimiento por las secuelas que se producen a corto y largo plazo.
Sin embargo, de todo lo que gira en torno a la tragedia de Haití, hay un hecho en particular que llama mi atención y despierta mi capacidad de asombro.
Las televisoras nacionales y locales han hecho un constante llamado a "ayudar a nuestros hermanos haitianos", a donar "hoy por ellos, mañana por nosotros", a "recordar el terremoto del 85 y cuánta ayuda necesitabamos y recibimos", a solidarizarnos y ayudar con lo que tengamos, mucho o poco, pero ayudar a los damnificados de Haití, nos han conmovido, nos han convencido... y efectivamente se dedican espacios en television para hacer enlaces en vivo a los centros de acopio a lo largo y ancho del país y se muestra a un pueblo mexicano generoso, solidario, bondadoso.
No hay nada de malo en ayudar, ellos lo necesitan más que nunca, y si está en nuestras posibilidades qué mejor; el punto al que quiero llegar con todo esto es que han logrado hacer que las personas se olviden de la crisis en que estamos sumergidos y se desprenda de lo que que también a ellos en sus propios hogares les hace falta,con todo, donar en estas circunstacias concidero que es admirable pero, porque no se preocupan relamente las televisoras por(si es que lo hacen por labor social y ayudar a los que necesitan )primero tratar de buscar la ayuda para nuestros connacionales y despues tratar de resolver los problemas de otros países.
¿Cuántos de nosotros no conocemos a alguien que necesita ayuda y no se la brindamos?, hay por todo el país cientos de indigentes, niños de la calle, pobreza extrema, ¿por qué no convocan a la sociedad para ayudar en estos casos? pero una convocatoria real, no seudocampañas, porque sería reconocer el mal estado en que como nacion nos encontramos, sería contradecir los informes precidenciales que cada año nuestro mandatario en turno pronuncia para reafirmar que "vamos por buen camino".


Jiménez Herrera